Mi aventura con los gatos comenzó cuando todavía era una niña, ya que en casa de mis abuelos siempre hemos tenido. Desde siempre me han llamado la atención los felinos, pero cuando descubrí esta maravillosa raza de gatos, quedé impresionada por su aspecto salvaje y su gran tamaño que contrastan con su dulce carácter. La primera vez que tuve la oportunidad de poder tener un Maine Coon en mis brazos, supe que quería uno en mi vida. Su robusta estructura, suave manto y belleza serena me cautivaron al instante. No tardaría en llegar a casa mi primer Maine Coon dando así comienzo a mi sueño, que poco a poco ha ido tomando forma
con la incorporación de varios ejemplares a nuestro plan de cría. Nuestros gatos viven con nosotros, son parte de nuestra familia y conviven diariamente con nuestros niños.
Desde que nace, un gato “Illicecats”, está acostumbrado al trato con otros animales: perros (como nuestra mastín) loros, etc… Tanto yo como mi familia tenemos puesta toda nuestra ilusión en este proyecto. Nuestro objetivo es la cría de gatos sanos, fuertes, de buen carácter, que respeten a su vez el estándar de la raza.
Eva Martínez Moya










